Chamacuero, Gto.
(También llamado Comonfort, Gto.)
Tradiciones
Fiestas



Seis de Enero

La Candelaria

Fiesta de María Auxiliadora, en Empalme Escobedo


Carnaval

Semana Santa
Corpus Christi



La fiesta de San Antonio




La fiesta de Santiago Apostol





La primera fiesta de los Remedios





La fiesta de San Franciso





La segunda fiesta de los Remedios





31 de diciembre





Artesanías



Piedra de molcajete



Carrizo

Bronce y Aluminio


Cerámica





Sellos para estampar tortillas





Pirotecnia


Resina
Otras tradiciones


Rodajas de quiote
La guitarra séptima

El barrio de la rinconada


Fiestas



LA FIESTA DE CORPUS CHRISTI, TAMBIÉN LLAMADA DE LOS GREMIOS
EL MOTIVO DE LA FIESTA
Querer explicar en detalle el significado de esta fiesta, es una labor que no sólo está vedada a mi conocimiento sino que es demasiado compleja para el alcance y las intenciones con que redactamos este texto.
Sin embargo, debemos decir que el jueves de Corpus Christi es la festividad del Cuerpo y la Sangre de Cristo; de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.  Esta fiesta tuvo su origen por la veneración que Santa Juliana de Mont Cornillon tenía en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía y en su deseo de que hubiera una fiesta especial para venerarlo. Esto la llevó a plantear sus ideas con obispos y cardenales de su región. A la larga, en 1247 se celebró la fiesta por primera vez, siendo decretada como festividad hacia 1311 por el papa Clemente V.
La celebración del Corpus Christi llegó a México con los primeros conquistadores, pues se lleva  a cabo  desde 1526. Es una fiesta que, lo mismo que otras celebraciones,  no tiene una fecha fija, pudiendo haber una variación de casi 28 días entre la más temprana y la más tardía de las fechas.  Como referencia diremos que el jueves de Corpus es el noveno jueves después del Jueves Santo. Por ello es común que la Festividad de San Antonio coincida y se traslape con el novenario del Corpus.
Una parte fundamental del simbolismo de esta celebración es la exposición del Santísimo Sacramento de la Eucaristía.  La Eucaristía se expone, para su adoración, en un recipiente sagrado llamado custodia.





EL TEMPLO DE SAN ANTONIO Y SU FIESTA
Si usted vive en las proximidades del jardín principal de Comonfort, sabrá que cada 13 de junio habrán de despertarlo  los compases de una banda de viento, como parte de los festejos al Señor San Antonio en su día, lo cual, lejos de ser una molestia es todo un privilegio, no cualquiera puede darse el lujo  de acudir a escuchar, con el agradable fresco de las ocho de la mañana, los compases de la música de  la banda de viento tradicional. Sólo basta ser sensible para entender que esto es un privilegio.
El templo de San Antonio está ubicado en el costado oriente del jardín principal. Es muy antiguo;  por supuesto, no más que el templo parroquial, pero sí tiene sus cimientos bien firmes en el siglo XVI. Su tamaño es reducido, quizá puedan acomodarse en su nave un centenar de personas. Pero tal vez este aforo ha sido suficiente para cumplir las funciones para las que fue construido, máxime si consideramos la población del  Chamacuero de los siglos XVI al XIX. El culto de este templo fue, originalmente, al Santo Entierro, posteriormente se dedicó a San Antonio de Padua.
Algo que nos puede dar una idea de la antigüedad del templo es que la alineación del mismo está girada casi 20° con respecto al trazo de la calle, lo cual sugiere que fue desplantado mucho antes de que se marcara el trazo definitivo de la calle o de la plaza.  Curiosamente, su alineación coincide con el paramento de la plaza en el costado sur.
Un documento muy interesante, al respecto de este edificio, es la fotografía  que muestra, un poco a lo lejos, la construcción, o remodelación de la torre, y en la cual, el último cuerpo de la misma -el que la remata- no está construido todavía, aunque está dispuesto el andamiaje para tal objeto.  Los canteros lucen unos enormes sombreros y parecen haberse tomado una pausa en la labor  o, improbablemente, están posando para la foto.
La fiesta de San Antonio




La fiesta de San Francisco





La fiesta de Santiago Apostol




LA FIESTA DE SANTIAGO APOSTOL

La comunidad de Neutla se localiza al Poniente de Nuestro Municipio, por su número de habitantes es la tercera en importancia. Tan antigua como la cabecera municipal, la fiesta patronal de Neutla es la dedicada a Santiago Apostol y se lleva a cabo, lógicamente, el veinticinco de Julio. Como es de suponerse para una celebración de esta magnitud le antecede un novenario, en cada uno de sus días hay peregrinaciones por las calles del pueblo de las las diferentes comunidades que pertenecen a la parroquia de Neutla. En el aspecto más popular y festivo, la celebración satura la plaza principal de puestos con mercancías de todo tipo, música de banda o mariachi ubicada en los lugares estratégicos, por las noches el cielo se ilumina con juegos pirotécnicos y castillos, en otro lugar y momento, pero dentro de la misma festividad, hay jaripeos, torneos de gallos y carreras de caballos.
Como parte de una antigua tradición, muchos hombres y niños se atavían de Santiago Apóstol, incluso algunos a caballo, del mismo modo, muchas mujeres se visten de "tenanches", independientemente de que la palabra venga a ser el gentilicio de un cierto grupo otomí, la indumentaria se traduce en un vistoso vestido, sombrilla y, en ocasiones, los pies descalzos, Santiago y Tencnahes realizan un procesión por las calles del pueblo, del centro hacia el exterior, acompañados de la banda de viento.
La organización de una fiesta tan demandante corre a cargo de un primer mayordomo auxiliado por otros tres, quienes realizarán actividades durante todo el año, principalmente para solventar los gastos de la fiesta., por esa razón los mayordomos del año siguiente son electos tan pronto termina la fiesta del actual.
Y por si esta fiesta no fuera suficiente, en el mes de enero se realiza la "Media Fiesta" que, como su nombre lo indica, es la misma festividad pero de menor extensión y alcance.



La primera fiesta de los Remedios





En una región tradicionalmente ligada a los ciclos agrícolas como la nuestra, existen periodos de escasez y abundancia durante el año, lo ideal es que las festividades se celebren en los momentos de abundancia, pero no es posible ajustar el calendario litúrgico y, mucho menos, modificar la devoción popular. La inteligente decisión tomada hace muchos años fue realizar dos fiestas, una en la fecha correspondiente -1 de septiembre- y otra en el momento óptimo: la última semana de noviembre.

LA PRIMERA FIESTA





















LA FIESTA DE SAN FRANCISCO

San Francisco de Asís es el Santo Patrono de Comonfort, no por nada se llamó durante un tiempo San Francisco de Chamacuero, después, por alguna razón y contraviniendo la voluntad popular le quitaron ambos nombres. Si bien en el municipio existen cuatro parroquias, la más poblada es la de la Cabecera Municipal. San Francisco de Asís fue un santo italiano nacido en el siglo XII, que vivió ejemplarmente y fundó la orden Franciscana, una de las tres que junto con dominicos y agustinos llegaron a evangelizar el nuevo mundo. Por ello no es raro que fundaran o refundaran varias poblaciones en México. En varias de ellas el cuatro de octubre es día de fiesta por este motivo. En nuestro municipio existen varios grupos o asociaciones religiosas muy cercanas a la figura de San Francisco. Estas asociaciones realizan rituales durante todo el año, mucho más en las cercanías del mes de octubre. Para quien tenga el buen hábito de madrugar un poco, puede ser realmente impresionante cruzarse con un grupo de fieles que, muy de mañana y acompañándose de veladoras encendidas, caminan al templo mientras rezan.  Para esta festividad se celebra un novenario en honor a San Francisco, combinándose la cuestión meramente religiosa con las manifestaciones festivas en el exterior del templo: conjuntos de música, bandas de viento, danzantes, juegos pirotécnicos, todo en cada uno de los días del novenario. El arreglo del templo es también profuso y muy bien logrado. Cabe mencionar que, sin embargo, la fiesta más importante en el municipio no es la del santo patrono de la población. Y aquí es muy difícil de dilucidar el por qué la devoción colectiva se inclina más a una figura religiosa que a otra, pero, con mucho, la festividad más concurrida es la fiesta en honor de Nuestra Señora de los Remedios.


Las Nieves de doña Mago


Remuda de la fiesta de los Remedios





El Quince y Seca


Fruta de Horno


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Pirotecnia II


LOS GREMIOS
Por alguna razón, de esas que se pierden en el tiempo -y son muy difíciles de dilucidar-, la fiesta de Corpus Christi se celebra en nuestro pueblo con un novenario que da principio el jueves de Corpus y termina el viernes de la siguiente semana.  Cada uno de esos días la fiesta es responsabilidad de cada uno de los gremios de la población, es decir y según la tradición, el primer día corresponde al gremio de los comerciantes, el segundo al de los carpinteros, etc.  Por lo mismo, gracias a esa antigua disposición no tenemos un día de celebración de Corpus Christi sino nueve.  Hasta donde pudimos averiguar, no hay otro lugar en nuestro país en donde esta celebración esté organizada así; hay celebraciones en muchísimas ciudades  y en algunos casos participan los gremios, pero no en un día específico para cada uno. En Comonfort, la participación de cada gremio obedece al siguiente orden:

    1er. día          Gremio de Comerciantes
    2º. día           Gremio de Carpinteros
    3er. día         Gremio de Filarmónicos y Profesores
    4º. día           Gremio de Campesinos
    5º. día           Gremio de Servidores Públicos y Trapicheros
    6º. día           Gremio de Carniceros y Tablajeros
    7º. día           Gremio de Panaderos y Asociados
    8º. día           Gremio de Albañiles y Ladrilleros
    9º. día           Gremio de Choferes.

    ¿Quién dispuso que éstos fueran los gremios y que participaran en ese orden? Es algo que tampoco hemos podido conocer, lo cierto es que esta disposición es muy, muy antigua, mucho más de cien años. Es de suponerse que a la par que evolucionan las actividades  económicas de la población, también evolucione la designación de los gremios. Sabemos que el gremio de Servidores Públicos es muy reciente, antes era sólo de Trapicheros. Me informaron que los trapicheros eran las personas que trabajaban la lana (no, no los bancos ni las cajas populares), que se encargaban de trasquilar las ovejas, hilar la lana y tejer cobijas y otros artículos.  La palabra puede prestarse a confusión, un trapiche es un molino de caña y trapichear es una especie de comercio de menudeo. Pero nos quedamos con la primera definición de trabajar la lana. Si entramos en el terreno de las conjeturas, podemos suponer que los gremios que pueden venir desde el siglo XIX son los de comerciantes, carpinteros, filarmónicos, trapicheros, carniceros, panaderos y albañiles y ladrilleros. No creo que los campesinos fueran vistos como gremio, pues en aquellos años había solamente peones sobreexplotados, la conciencia de gremio llegó con la revolución de 1910. En cuanto a los ladrilleros puede pensarse que las casas de aquellos años eran, en todo caso, de adobe, pero el ladrillo se usaba en pisos  y en techos de barro o de teja. Los Choferes deben haberse incorporado hace unos  cincuenta años, tal vez, y esto es una mera suposición, en su lugar estaban los arrieros o una actividad parecida. Algunos gremios pueden abarcar una gama de oficios que hoy en día parecen diferenciados, por ejemplo, y para aclararlo de una vez, los Asociados con los panaderos son Zapateros y Peluqueros, pero ¿Qué entendemos por zapateros? En este caso  están comprendidos los reparadores de calzado, los que venden zapatos y los "boleros".
Cada gremio tiene sus actividades y sus procedimientos para  recabar recursos para la fiesta, algunos tienen benefactores, otros aportan una cantidad en determinado momento y otros más recaban minuciosamente sus cuotas durante muchos meses. Algunos gremios, por la naturaleza de su actividad económica tienen una capacidad de desembolso mayor que las de otros, aunque al momento de desarrollar la fiesta esto no es extremadamente notorio. En general la actitud y participación de cada agrupación dependen mucho del trabajo de sus dirigentes. Hay un cierto celo en cada gremio porque su fiesta luzca y no desmerezca frente a las demás pero es notorio y evidente que una actitud que favorezca la soberbia y la envidia sería contradictoria con el motivo de la festividad. Inclusive, hay cierta solidaridad de un gremio a otro. Por ejemplo, el grupo que coloca el adorno del el primer día no l retira y éste permanece hasta uno o dos días después par beneficio y ahorro de las asociaciones siguientes.
LA FIESTA RELIGIOSA
La fiesta da inicio el jueves de corpus cuando  se efectúa una procesión solemne por las calles del pueblo, llevando el Santísimo a visitar los hermosos altares que se han dispuesto a lo largo del recorrido, mismo que es similar al recorrido del 31 de diciembre. Incluso, últimamente, los vecinos no sólo han adornado las paredes de las calles y colocado adornos de un paramento a otro, también colocan tapetes de flores y otros materiales sobre el pavimento.
Durante la celebración del novenario, el templo parroquial es engalanado profusamente con hermosos arreglos florales, su noble arquitectura luce más atractiva que de ordinario. Durante esos nueve días, la imagen de San Francisco, patrono de la parroquia y por ende del pueblo, es permutada con la del Sagrado corazón de Jesús y una imagen ocupa el lugar de la otra. Otro factor relevante, por la naturaleza de la festividad, es la exposición del Santísimo,  que se lleva a cabo en la capilla del mismo nombre.
Así mismo, Cada uno de los nueve días una  Banda de Viento  se hace presente en el atrio o en el claustro  desde muy temprano y prácticamente durante todo el día. Alrededor de las seis de la tarde se reza un rosario en el templo parroquial y a las siete se celebra la misa para el gremio correspondiente. Terminada la misa tiene lugar un ceremonial muy particular que la gente llama "corpitos" es decir corpus pequeños; consistente en la realización de una pequeña  procesión  en el interior del templo llevando el Santísimo a visitar  los cuatro altares laterales de la nave principal, para que dé  bendiciones y parabienes a los agremiados.


LA FIESTA PAGANA
Cuando los rituales religiosos del día terminan, alguna estruendosísima  agrupación musical pondrá el toque más alegre y mundanal de la celebración. En la actualidad la agrupación contratada seguramente armará un escenario fenomenal, cargado de luces y un equipo de sonido que se escucha en varias cumbres a la redonda. La actuación de estos grupos se prolonga hasta un poco más allá de la medianoche y es muy, muy concurrida por toda la población, quienes no sólo asisten a escuchar, un buen número también baila.  A esta celebración le llaman la fiesta pagana, pero, a pesar del nombre, el motivo que la genera es el mismo que el de la fiesta religiosa, los organizadores, "ofrecen" este festejo exterior al Santísimo  y al Sagrado Corazón de Jesús.  Al margen de las consideraciones particulares que cada quién tenga al respecto, este jolgorio es parte de las festividades y, a querer o no, es la parte más notoria del día (con ciento y pico de decibeles no puede ser de otro modo).
La pirotecnia está presente durante todas las celebraciones, una parte puede decirse que está integrada a los rituales religiosos, pero, por ahí de las once de la noche se queman muchos cohetes, ya sea de los que salen uno junto a otro chiflando como poseídos, o de los que parece que colocan una flor diente de león en las alturas. Pero la parte culminante es la quema del castillo. En estos albores del siglo XXI, contemplar la quema de tan  ingenioso ensamble de fuegos de artificio es un real privilegio, y es un gusto cuando pensamos que nace del talento de nuestros artesanos.  Si usted no sabe cómo es un castillo, no voy a perder el tiempo describiéndoselo, porque nada se compara con ver y disfrutar en persona ese artificio que parece contagiado de una alegría demencial y exhibe toda clase de combinaciones de luces que giran, truenan y llenan la noche de cascadas de luz,  con pequeños intervalos de silencio y oscuridad, en los que parece que el castillo recobra el aliento, justo para detonar un enjambre de cohetes y volver a desparramar sus luces sobre la fascinación de los presentes, hasta el punto final en que una coronilla de carrizo girará vertiginosamente para elevarse por los aires y perderse en el espacio, llevándose consigo la inimaginable convergencia de todas nuestras miradas. Así que si nunca ha visto un castillo, desvélese tantito el próximo Corpus, aunque sea nada más para corroborar la veracidad de mis palabras.













LAS MOJIGANGAS
Sería verdaderamente imperdonable -y por eso no lo voy a hacer- terminar este tema sin haber mencionado siquiera las mojigangas.  Me atrevo a decir que no hay otro lugar donde tengan la singularidad de nuestra fiesta de corpus. Pero vamos por partes, es necesario aclarar qué es una mojiganga. Sí, ya sé que en Comonfort todos sabemos qué es, pero ¿qué tal si, gracias al Internet,  me están leyendo en Australia o en Corea? En España se le llama mojiganga a un género dramático menor que viene desde el siglo XVI y que tiene como común denominador el ridículo, quizá de allí tomamos el nombre para acabar designando a estos muñecos enormes de cartón.  Aunque, en nuestro propio país el aspecto y uso de una mojiganga no es el mismo en  una región que en otra, en Puebla que en Guanajuato. Además en un poblado pueden utilizarse en carnaval, en otras en sus fiestas patronales  y en otras en Navidad, como en Xichú.







Esta tarde navideña se suspende el calendario
y empieza el juicio final de todo lo cotidiano.
Yo tengo la llave de oro de lo cierto y de lo oculto,
soy yo quien redime y crea y decide lo absoluto.
Génesis a media calle, algarabía de cartón
y colores repartidos. Primer día de la creación.









Incluso, en un lugar tan cercano como San Miguel Allende, las mojigangas tienen cabeza de cartón y cuerpo de tela.  Bueno, para nuestros amigos australianos, diremos que en Comonfort una mojiganga es un muñeco con estructura de carrizo y recubierto de papel y cartón adheridos con engrudo, abierto por la parte inferior para que pueda introducirse en ella algún chamaco y  portarla prestándole sus pies al muñeco.  Como el decorado final es absolutamente libre, un grupo de tres o cuatro muñecos tendrá un aspecto polícromo muy vistoso.
Tengo un recuerdo imborrable de una mañana de junio de hace treinta y ocho años: mi padre me llamó desde la puerta de la casa, conminándome a que me asomara a la calle,  ante mi asombro infantil vi pasar, como en un sueño improbable, una banda de viento tocando una alegre melodía y detrás cuatro albañiles enormes que bailaban cargando sus herramientas, uno portaba al hombro su bote alcoholero para los colados, otro su cuchara en la diestra y  un tabique en la otra mano, uno más con su pala  y otro un bulto de cemento tolteca.  Dije que eran enormes, efectivamente, nunca, como en mi infancia, las mojigangas fueron tan grandes.







Hágase la luz de cera ya no quiero la del sol,
que ya no haya noche y día ni distinta entonación.
Entre el cielo y el infierno no existe contradicción
se trata del mismo cuento con distinta entonación,
engaño del movimiento, monotonía circular
que se apaga solamente, para volver a empezar.







Esa es la particularidad de nuestras mojigangas, como se utilizan en la fiesta de Corpus  suelen representar algún oficial de cada uno de los  gremios, obviamente  del día que le corresponde, ¿Cómo se iba a ver un chofer bailando gustoso, con todo y el volante de su camión, en medio de los panaderos? Si bien estas jocosas versiones del gremio hechas de cartón son lo tradicional, el imaginario popular no tiene limitantes y puede fabricar cualquier especie de muñeco incluso  personajes de televisión  o de los dibujos animados, el universo de posibilidades no tiene más límites que la creatividad del artesano. Y no hay reparo en integrar su mojiganga con las demás, si su imaginación fabrica un personaje fuera de contexto, la imaginación del público no tiene prejuicio en aceptarlo en la misma fiesta.
Me atrevo a decir que las técnicas de construcción no han cambiado en muchos años, siguen teniendo una armazón de carrizo y papel; engrudo e ingenio complementan la elaboración del muñeco.  Nadie ha tenido la ocurrencia de utilizar plásticos y fibra de vidrio, por un motivo más práctico que tradicional, pues hay dos condiciones que debe cumplir una mojiganga además de su expresividad: debe ser ligera y debe ser destruible.








Muertos héroes, miedos, dioses bailando al mismo compás
obligados a la vida como todo lo mortal.
La muerte no vale más que un peso de cacahuates
ni se afrenta de bailar conmigo y con Pedro Infante.
Todo seguirá escondido aunque no pueda parar,
todo gira disfrazado, nadie sabe la verdad







Debe ser ligera para que pueda un muchacho o un niño grandecito cargarla durante un rato y, sobre todo, bailar con la mojiganga puesta, si no hay un entusiasta metido en ese esqueleto de carrizo bailando alegremente la mojiganga pierde toda su esencia y buena parte de su belleza. ¿Qué es una mojiganga estática, sin pies humanos? Un muñecote de cartón ¿Qué son media docena de personajes de cartón bailando alegremente, atropellándose, girando, gozando? Son una invitación a la alegría, un infinito horizonte de atajos a la imaginación, a olvidar un rato la lucidez, a retornar a la infancia, todo junto más lo que cada quien encuentre dentro de sí.








El diablo anda al ras del suelo discutiendo con Cantinflas;
Cantinflas anda hable y hable y el diablo muerto de risa.
Burla y gusto conjuntados; procesión por la ciudad,
gritos, brincos, carcajadas y ganas de no llorar.
Olvido sin garantía, libertad provisional
hasta que las mojigangas  se fastidien de bailar.







Una mojiganga debe ser destruible, baila frenética porque está consciente de su efímera existencia  (¿deberíamos imitarlas con esa misma convicción?), que absurdo sería guardar (¿y en donde?), un monigote de casi tres metros, restaurándolo cada año para volverlo a usar. No guardamos el rastrojo del maíz para usarlo en la cosecha del año que entra. Cada año debe parir sus propios muñecos en un ciclo de constante renovación, porque la magia creativa que motivó al mismo artesano será distinta un año después y cada fiesta de corpus tendrá su propia versión de albañiles, panaderos, choferes, comerciantes, carniceros, músicos, carpinteros para que cada gremio vea con gusto y orgullo el baile festivo de sus colegas, moviéndose al compás de todas las músicas que pasen por la plaza.








Se llega la medianoche y la hora de descansar.
El cartón vuelve a su esencia hasta la otra navidad,
en que unas manos remotas, por mandato popular,
le infundan nuevos alientos y vuelva a resucitar
para suspender la vida por el gusto de bailar
y a fuerza de movimiento buscar la inmortalidad








El último día de corpus  bailaba, entre las mojigangas de los choferes, una jirafa de cuatro metros, tres de cuello y uno de cuerpo, debo decir, sin embargo, que cuando yo era niño las mojigangas eran más grandes…

Agradezco a la Srta. Antonia Paloblanco y al Sr. Enrique Hernández sus testimonios  para la realización de este texto.
Y le pido disculpas a don Guillermo Velázquez por intercalar la letra de su canción "Las mojigangas" en este último fragmento, pero, ¿quién le manda hacer canciones  tan hermosas?







En esta fiesta, como en muchas manifestaciones tradicionales de los pueblos, hay una serie de elementos que resulta fascinante analizar y tratar de entender cómo fue que se integraron a la celebración y desde hace cuánto tiempo. Pese a lo fascinante, generalmente terminamos en suposiciones y conjeturas. En el aspecto meramente religioso, la fiesta se realiza en honor de San Antonio de Padua, un hombre que vivió en el siglo XIII, cuya vida ejemplar le mereció la canonización muy poco tiempo después de su fallecimiento, ocurrido el 13 de junio de 1231, y cuyo culto está sumamente arraigado en nuestro país.
Para muchos de sus devotos es un Santo sumamente milagroso, en particular para recuperar objetos perdidos y el más socorrido por las mujeres que buscan encontrar un buen marido.
Dejando a un lado las motivaciones, superficiales o  profundas (todas muy respetables)  que los fieles tengan para organizar o integrarse a la celebración, empezamos por decir que en nuestro pueblo la festividad  da principio nueve días antes, pues se realiza un novenario que va del 4  al  13 de junio. Durante cada uno de esos nueve días se oficia una misa en el templo. Desde la tarde del día 12  una Banda de Viento (Banda de Viento Tradicional, de las de antes) ameniza el ambiente desde el kiosco del jardín principal o desde el atrio del templo. Para el día 13, desde muy temprano como ya dije, los acordes de la banda inundarán la plaza y, por la quietud reinante a esas horas, llegarán hasta una gran cantidad de vecinos.
En este punto tal vez usted se pregunte, como yo solía preguntarme, ¿Quién solventa los gastos de la celebración, quién decide a qué banda invitar, cómo adornar el templo, etc?
Antes de seguir describiendo la fiesta, bien vale comentar que la gran mayoría de las festividades populares en nuestro país se organizan a través de un antiquísimo sistema de cargos y mayordomías; habría que hablar durante muchas páginas para poder abordar este tema y, además, debería hacerlo alguien mucho más informado que yo, por ello nada más le platico que para el caso particular de esta fiesta, hay un grupo de personas que han asumido (a veces desde hace muchos años) una responsabilidad en la organización de la fiesta, un cargo y por ello se les llama "Cargueros". Hay un carguero para cada una de las bandas de viento, un carguero para el castillo, etc, el carguero tiene el apoyo de otras personas a los que también se les denomina cargueros, quienes se comprometieron con él  a aportar una cuota en efectivo cuando se les requiera, el compromiso se pacta desde muchos meses antes para que la persona que aceptó el cargo pueda reunir su cuota con comodidad, dicha persona recibe una "ofrenda" que consta de varias piezas de pan y una botella de vino. También hay quienes asumen el compromiso, ellos solos, de dar el almuerzo, la comida, o la cena a los músicos de una u otra banda.
La música está presente durante todo el día. Una de las bandas realiza un ritual muy antiguo que consiste en visitar los otros templos con la música (el de San Francisco, Los Remedios y el Santuario de Guadalupe).

Durante el día 13 se celebran tres misas: a las nueve de la mañana, a las doce del día (misa solemne) y a las cinco de la tarde. El templo, por supuesto, está engalanado con un esmerado y profuso adorno de flores. Cuando los fieles visitan el templo, es tradicional que, al dar una limosna para la fiesta, reciben un pan de pequeño tamaño, un Pan de San Antonio, Pan de los pobres. Una tradición que se observa en muchos otros lugares y es producto de las historias y costumbres tejidas en torno a la figura de San Antonio de Padua.  Durante todo el día hay cohetes y por la noche se quema un castillo y otros juegos pirotécnicos. La fiesta termina con la presencia de un grupo musical, en la esquina nororiente de la plaza. Al martes siguiente se celebra una misa, en donde se agradece por la ayuda que aportaron todos los participantes.
Podríamos decir que así termina la fiesta, la verdad es que convienes verlo como un proceso cíclico. Quién podría negarnos que tal vez en este momento, los cargueros están ya visitando a sus cargueros para sellar el compromiso de la próxima fiesta. Este antiquísimo sistema no sólo tiene varios siglos probando su efectividad, también permite que muchas personas se sientan parte de la festividad y afiancen el sentido de pertenencia a su localidad, lo cuál no es poco decir. Así que la próxima vez que vea un castillo ardiendo con algarabía de colores y sonidos, o escuche las hermosas melodías de las bandas de viento, valore que detrás está la voluntad de mucha gente, que, de la mano de sus tradiciones,  han hecho y seguirán haciendo que la fiesta continúe.

Agradezco a la Srta. Ma. Antonia Paloblanco por la información que amablemente nos proporcionó.





En otra fotografía,  necesariamente posterior a la primera, dado que ya aparece terminada la torre, se observan varios detalles interesantes, uno de ellos es una placa, ubicada bajo el reloj, que  dice "16 de septiembre de 1910" y que ya no existe.  También faltan a la fachada actual las piedras labradas que de manera ornamental sobresalían en todo el perímetro de la misma.  Más singular todavía, me parece la presencia de la bandera nacional sobre la espadaña (el elemento que soporta las campanas) misma que se muestra con sus caras de piedra labrada pero que actualmente está cubierta con aplanado y pintada. De este mismo elemento, es de destacar que tiene las mismas campanas y en la misma posición que hoy en día. Finalmente, el nicho sobre la ventana coral está vacío. También falta la escalera que lleva a la torre desde su lado sur.


LA(S) FIESTA(S) DE LOS REMEDIOS
En el lugar donde antiguamente había un centro ceremonial, los pobladores españoles, siguiendo la estrategia que tan buenos resultados les daba, decidieron construir una capilla, años después a mediados del siglo XVII, a un lado de esa capilla original construyeron un templo dedicado a la advocación de María como Nuestra Señora de Los Remedios. Se dice que esta advocación era muy venerada por los conquistadores españoles, lo cierto es que hoy día sigue siendo muy venerada, no sólo por los habitantes del municipio sino por los habitantes de toda la región
La fiesta tiene varias singularidades, para empezar consta de dos fiestas, una realizada el primero de septiembre, según el calendario religioso, y otra mucho más concurrida ubicada en la última semana de Noviembre.
Una singularidad adicional es la ubicación del templo y su atrio. El templo está en la falda del Cerro de Los Remedios, una bella elevación que domina el paisaje Comonforense y la cual destaca unos doscientos treinta metros por sobre la altura del pueblo. Por lo mismo el templo está muy por encima del nivel de la calle, aproximadamente unos ocho metros más arriba, esta diferencia de niveles está resulta mediante una rampa de pendiente continua, de unos tres metros de ancho, que va de la calle a la puerta del templo. El atrio es muy grande, tiene sesenta metros de fondo y más de cuarenta de ancho, todo este espacio adicional esta agrupado en una serie de explanadas escalonadas con alrededor de un metro y medio de diferencia entre cada una, que son ampliamente utilizadas en las muchas actividades que conforman la fiesta.


Previo a la realización de ambas fiestas, las danzas (y al decir las danzas nos referimos a los danzantes, los músicos y los cargueros) realizan una "velación" pudiendo coincidir dos de ellas en un mismo día (son ocho o nueve en total). Para iniciar la velación, la danza llega al templo y permanece en la puerta del atrio, los tenanches bajan y los reciben, la recepción implica una breve ceremonia en donde el sahumador los persigna y repite el proceso hacia los cuatro puntos cardinales, hasta entonces, la danza puede acceder al atrio, entra y en mitad del camino se realiza un ritual similar en un nicho que soporta una cruz atrial y es conocido como "el calvarito". Después la danza y los tenanches entran al templo, tras otro breve ritual salen caminando hacia atrás y pasan a la capilla lateral donde depositan sus ofrendas. Después se ubican en una de las terrazas del atrio y bailan unas horas, más tarde se hace la ofrenda de tamales u otros platillos. En la fiesta de noviembre también hay una velación llamada "de las ánimas" y otra "de la novena" en ambas participan todas las danzas.
Los tenanches, las danzas, la música de banda acuden a recibir las peregrinaciones que llegan de cada uno de los cuatro puntos cardinales, una del rumbo de Jalpilla, otra de San Miguel, de Celaya y de Neutla. El día 2 de septiembre se realizan diferentes juegos de habilidad a caballo, al ganador de cada juego se le regala un pollo que previamente se recolectó en la comunidad.


Hay dos elementos distintivos en estas celebraciones, uno son las danzas, el otro los tenanches. Las danzas son de carácter ritual y cada una tiene su origen, su música su vestuario y sus expresiones coreográficas. Los tenanches son un grupo de personas que realizan varios rituales a lo largo de ambas fiestas, cada tenanche acepta el cargo durante un año, pudiendo renovarlo cuantas veces lo desee. El grupo lo integran seis personas, hombres o mujeres, designados como: Estandarte, Sahumador, Primer Ramillete, Segundo Ramillete, Carbón y Copal. Evidentemente el encargado del estandarte porta un estandarte conmemorativo y una campanita de bronce; El sahumador trae un incensario de barro y es el encargado de persignar a los participantes y las ofrendas; ambos ramilletes traen un ramo de flores naturales y los encargados de carbón y copal van proveyendo de ambos elementos al Sahumador. Los seis tenanches participan en cada uno d los rituales, aunque la parte preponderante la lleva el sahumador.





















Carrera de burros en Empalme Escobedo



 
Guacamole estilo Chamacuero
Semana Santa en Empalme Escobedo
El más angtiguo carro alegórico en Semana Santa
Corpus Christi



 
La Remuda de la Fiesta del Barrio de San Agustín
Muchas de las Fiestas que se realizan en nuestro municipio tienen un complemento, no sólo singular, sino indispensable para la realización de la Fiesta: La Remuda. Siendo cada una de las Fiestas un conjunto de actividades que, de una u otra manera, generan un desembolso económico, conviene preguntarse cómo se solventan esos gastos; la respuesta es simple pero el mecanismo complejo: La fiesta la paga la comunidad a través de un sistema tradicional, muy bien organizado, de cargos (responsabilidades). Es plenamente consonante con el carácter popular de la festividad el hecho de que sean muchas personas las que contribuyen a su desarrollo, sea aceptando un cargo (carguero mayor) o ayudando a dicho carguero en la actividad o con una aportación preestablecida. La fiesta de Remuda se realiza para sellar estos compromisos. Si tomamos en cuenta que en la Fiesta de San Agustín, o en otra de las fiestas, hay entre diez y veinte cargos y cada uno tiene el apoyo de unos veinte cargueros, hablamos de unos trescientos compromisos que se pactan en un mismo día. Dado el número y el noble motivo de éstos, se justifica realizar una fiesta.  En el caso del Barrio de San Agustín, el día principal de la fiesta es el 28 de agosto y su remuda se realiza al segundo domingo después de la fiesta, es decir que va entre el 5 y el 11 de septiembre.
La fiesta da inicio por la mañana. Muy temprano, antes de las seis, los tenanches reciben a la banda. Los tenanches son un comité ceremonial integrado por entre tres y seis per personas, destacándose el sahumador quien, portando un incensario, preside diferentes rituales en cada parte de las celebraciones. Recibir a la banda implica efectuar un ceremonial donde se les bendice y son "presentados" ante la imagen de San Agustín, una vez cumplido ese ritual, pueden y deben tocar "Las Mañanitas " ante la Imagen. Después tocan otras melodías, hasta la celebración de la Misa a las siete de la mañana.  Terminada la Misa el Mayordomo, los Tenanches y la Banda realizan un recorrido por las estrechas calles del Barrio, a esta actividad se le llama "Callejoneada". En su recorrido se detienen a tocar frente a ciertas casas, donde los habitantes han colocado una mesa con dos floreros; sobre esa mesa se coloca la "Demanda" (una pequeña urna portátil) de San Agustín. Lo común es que en cada uno de estos sitios, las personas que pusieron la mesa otorguen un donativo de quinientos o mil pesos. De hecho, esa es la función de la callejoneada, completar los recursos para la celebración de la propia fiesta de Remuda. Las mismas personas no sólo aportan su donativo, también pueden ofrecer agua, o algún refrigerio a los asistentes. Hacia las doce del día se ofrece un almuerzo a la banda y los tenanches, este almuerzo es ofrecido voluntariamente por algunas personas de la comunidad.

En ocasiones, en ese lapso en que la Banda almuerza se llegan a organizar carreras de niños encostalados, a cuyos ganadores se les otorga un pollo, pero, en los últimos tiempos no se han celebrado dichas carreras, pues al parecer los niños les perdieron el interés.
Por la tarde, banda y tenanches se trasladan a la calle de Las Torrecitas, donde tendrán lugar "Los Pollos". Cuenta la tradición que un Chamán fue colgado de una cuerda y sus detractores querían prenderse de sus manos o piernas para terminar de atormentarlo, sus adeptos, que también los tenía, regalaban un pollo a los primeros para que desistieran de su intento.  La tradición de los pollos no es privativa de la Remuda de San Agustín, casi sin variantes, esta celebración se practica  en Los Remedios, Neutla, San Isidro, La Laguna, San Nicolás, Orduña, Escobedo y otras comunidades, sin embargo, salvo el caso de Los Remedios y Escobedo, en el resto se asocia siempre a la Remuda de la festividad correspondiente.
Hoy en día no se cuelga de la cuerda a ningún Chamán, pero sí una canasta pequeña, que además tienen en su interior una botella de agua; se sacude sobre los participantes a unos cuatro metros sobre el nivel del suelo, digamos como si fuera una piñata.
Antes de que la canasta sea sacudida, los tenanches realizan un ceremonial donde, por decirlo de algún modo, "piden permiso": invocan a San Agustín y a las imágenes veneradas en comunidades vecinas para que intercedan ante Dios para que todo se desarrolle de buen modo. Los pollos y la canasta son también integrados al ritual durante este ceremonial. 
Los pollos llegan a ser un centenar, desde ocho días antes un grupo de personas recorren las comunidades, cercanas y no tan cercanas, para su recolección. Pueden acudir a San Nicolás, Neutla, Presa Blanca, Tres Puentes,  La Lagartija, Morales, San Pedro, Orduña, etc,. Como se comprenderá, para efectos de la fiesta es irrelevante que algunas comunidades estén en otro municipio. Este proceso también conlleva un ceremonial ya que los "polleros" van acompañados de los  "tamboleros", -un dueto de flauta y tambor (que no son tunditos, porque el tambor es mucho más grande)-; al llegar a un domicilio saludan con la fórmula tradicional: "Ave María Purísima" y comentan que acuden a invitar a la celebración de la remuda de San Agustín, que será tal día y en tales lugares, ya después preguntan si tendrán algo para compartir, es entonces cuando reciben algún gallo, gallina, guajolote o  pato en diferentes tamaños, pero ya propios para el consumo, no se imagine usted un tierno y amarillo animalito. Si no otorgan un animalito, también dan ayuda en efectivo o algún refrigerio para los "polleros". Los encargados de esta recolección deben, además, cuidarlos hasta el día de la fiesta, porque llegan y se entregan vivos. Esta actividad, además, es una de las mejores formas de difundir el evento.

Finalmente, la canasta se mece sobre los concursantes  de a caballo, quienes se ponen de pie sobre sus cabalgaduras y brincan y se contorsionan para asir la canasta que simboliza al chamán, cuando lo consiguen se hacen acreedores a un pollo, previo pago de una cuota de cincuenta pesos que les da derecho a todos los pollos que logren ganarse.  Cuando un habilidoso jinete ha ganado su respectivo pollo, luego de recibirlo y ponerlo en buen recaudo, espera a que alguno otro de los cabalgadores presentes se aproxime a él, se empareje y entonces se lanzan, de común acuerdo a todo galope a lo largo de la calle, sujetándose, uno al otro, con ambas manos,  una vez afianzados, se jalonean como si intentaran derribar al oponente del caballo. Sobra decir que ver y escuchar semejante competencia es sumamente emotivo, enervante, pese a los tres o cuatro minutos que pueden mediar entre carrera y carrera. No es lo usual, pero sí llega algún jinete a derribar al oponente. Esto es más notorio cuando, por alguna razón previa, dos de los jinetes tienen algún tipo de rivalidad, entonces sí tratarán de derribarse. Ya ha sucedido que por esa agresividad, algún participante ha salido muy mal herido. También pasa que  el pleito continúa cuando se bajan del caballo. Pero la mayoría de los participantes ven esta competencia como una especie de deporte. Ha llegado a ocurrir que el caballo arrolle a los espectadores, con resultados de diferente nivel de gravedad, máxime que el público asistente se coloca a ambos lados de la calle, sin que media más que la buena voluntad entre éste y el galope tendido de los caballos.
La banda de música y sus esmerados animadores amenizan todas las carreras necesarias para entregar un centenar de pollos. Cuándo éstos se terminan, o están cercanos a terminarse, los organizadores pueden optar por algunos otras competencias, como coger una botella, colocada en el piso, desde la montura. 
Antiguamente esta celebración de los pollos, se realizaba en la calle Arista, frente al Templo de San Agustín y corriendo hacia La Palma,  pero conforme las calles se fueron empedrando, y posteriormente pavimentando, se hizo impráctico correr caballos sobre esas superficies, la calle de Las Torrecitas, actualmente sin pavimento alguno,  fue una muy buena opción, aunque el tramo en que se corren las carreras esté del otro lado del Río.



Terminados los pollos todos se trasladan al atrio del Templo de San Agustín, donde ya estarán acomodándose o en plena acción las danzas asistentes. Si por la tarde la fiesta de Remuda puede parecer una repetición (un poco menos concurrida) de la fiesta principal, tal apreciación será rápidamente desmentida por la presencia de los parandes.  Un parande es un tablero de unos cinco metros por uno, donde se colocan, con un sentido artístico, unos panes a los que también se les llama parandes y botellas de vino, de refresco o cervezas. El tablero se complementa con adornos de papel. Claro que hay cargueros que llevan nada más los panes y las botellas, como si fuera un "Kit para armar su parande". La banda suele ir por los parandes a la casa de los cargueros y entrar ceremoniosamente al atrio con la buena compañía dela música. Los cargueros mayores entregan un pan y una botella a sus cargueros para sellar el compromiso.  Éstos, por el compromiso adquirido, entregarán, para el año que viene, una cantidad en efectivo para las diferentes actividades de la fiesta del próximo año. Es decir, que la fiesta de Remuda,  lejos de ser una prolongación o un colofón de la reciente fiesta, es la primera actividad del siguiente ciclo. Las danzas, unas siete u ocho, bailan en el atrio hasta las once de la noche.  Al mismo tiempo, desde las ocho, en la plazoleta exterior un conjunto y su escenario de dimensiones monumentales amenizan la verbena hasta la una de la madrugada. Cuando la última nota se escucha la Fiesta de Remuda ha terminado, así podremos saber que la fiesta del Barrio de San Agustín está garantizada para el próximo año.
Agradezco a los señores Valentín Morales Músico, Jesús Músico Juárez, Cirilo Pérez Mezquite y José Basilio Martínez Ángel, no sólo su esmerada revisión de este artículo sino el haberme invitado a conocer de cerca esta celebración así como su amabilidad y atenciones a lo largo de todo este proceso.



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La Remuda del Barrio de San Agustín





La fiesta de corpus es una de las más de mayor arraigo  y singularidad  en nuestro municipio, si bien a la fiesta que comienza el jueves de corpus y termina el Viernes del Sagrado Corazón suele llamársele popularmente "El Corpus" o "Los Gremios", la verdad es que son dos celebraciones distintas, muy afines entre sí, pero con orígenes y sentidos religiosos diferentes. Estando tan ancestral y armoniosamente compaginadas, no es para mortificarnos el no saber dónde termina una y comienza la otra, menos aún en este artículo donde hablaremos de la procesión del Jueves de Corpus.

Esta procesión es, probablemente, tan antigua como la misma fiesta, y eso es ubicarnos en varios siglos atrás. Esta procesión tiene como elemento relevante "El Santísimo Sacramento de la Eucaristía", a quién la gente, sin un asomo de irreverencia, llama nada más "El Santísimo". Para tal fin se utiliza una custodia (el hermoso recipiente de oro que contiene la hostia consagrada) y un palio, (el "toldo" que protege y da solemnidad a la custodia). Ambos elementos son los mismos que se utilizan en la procesión de fin de año. La custodia se lleva "en andas" y aquí me complico la sintaxis pues, según el diccionario, "andas" es UN tablero que, sostenido por dos varas paralelas y horizontales, sirve para conducir efigies, personas o cosas.  Siendo así EL andas utilizado tiene tres cuerpos escalonados.

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La Procesión del Jueves de Corpus
El recorrido comprende las Calles de Arista, Rayón y Cortazar. Hace unos veinte años que los vecinos, por cuyas calles pasa la procesión, se dieron a la tarea de adornar tanto el pavimento, los muros y en ocasiones el  cielo, colocando tendidos de muro a muro con diferentes tipos de adornos, todos ellos en colores rojo y blanco, excepción por supuesto de los tapetes que, al estar elaborados con alfalfa, tienen un hermoso verde, con añadidos de flores blancas. Estos adornos no sólo tienen la función de embellecer y conferir mayor solemnidad a la procesión, también son un factor de integración y participación. Es probable que mucha gente se integre nuevamente a esta celebración constatando la participación y acción de tantas personas. Conviene recordar que hace unos veinte años, muchísimas más personas se sumaban a este recorrido. Al margen de las creencias de cada quien, socialmente es sumamente beneficioso constatar que la apatía no es una constante entre la población y que es más que posible sumar muchas voluntades para un mismo fin.
Como parte del porqué de esta procesión estriba en reflexionar sobre el concepto religioso que se celebra, a lo largo del trayecto hay siete hermosos altares, en los cuales se hacen rezos, lecturas alusivas y algunas reflexiones.  Cada uno de estos altares es responsabilidad de un carguero quien, ya sea con la ayuda de sus conocidos, o por su  propia cuenta, se encarga del trabajo de montar y desmontar este altar, así como de los gastos que ello trae consigo.
Como sucede en estos casos es la devoción, muchas veces mezclada con cierta tradición familiar lo que mueve a estas personas a aceptar este cargo.
La organización de la procesión como tal está a cargo de la cofradía  "Adoración Nocturna Mexicana", quienes determinan el orden de los participantes, así como las funciones de cada uno de ellos.
Siendo esta misma cofradía quienes organizan la procesión de fin de año, es lógico que haya muchas similitudes entre ambas celebraciones.

Debido a motivos de orden práctico, el recorrido puede variar de un año a otro. Esto no debe ser relevante, no es tan importante que pase por determinad calle, sino que cumpla su cometido, al margen de la trayectoria en sí.

Tradicionalmente, aunque también puede haber variantes en esto, por delante de todos los demás va la Banda de Guerra (cuando la hay). Le sigue el Equipo de Liturgia, este es un conjunto de personas que participan en las Celebraciones Eucarísticas de mayor solemnidad y, por ese mismo motivo, se integran en la procesión. Lo componen La Cruz Alta, Los Ciriales, Incienso, Incensario y los encargados del recabar la Ofrenda.

A continuación viene "El Santísimo" llevado en andas y con el palio respectivo. A lo largo del trayecto las personas que portan uno y otro elemento se van alternando. En ocasiones es un grupo de hombres y en otras un grupo de mujeres.  Les siguen los sacerdotes participantes, el resto de los miembros de "Adoración Nocturna" y el público en general.  No en un orden particular, pero en el recorrido también participan los cueteros contratados, quienes aportan su cuota de sonoridad, como corresponde a las ocasiones especiales.
Curiosamente esta celebración, pese a su belleza y su importancia, puede pasar un tanto desapercibida, por ser un ritual entre varios que se celebrarán en este y los ocho siguientes días. A final de cuentas, la Procesión se realiza, ya queda en el ámbito de cada persona lo que le signifique en comparación con los demás rituales y celebraciones de esos días.
Agradezco al Sr. Enrique Laguna toda la información amablemente proporcionada para la elaboración de este artículo.
La Procesión del Jueves de Corpus